En Tiempos de Aletheia

Literatura creada en condiciones de peligro

Un par de ideas acerca de la literatura creada en condiciones de grave peligro para sus autores.

Aparece en el poema “Ritual de mis piernas”, escrito por el poeta chileno y Premio Nobel de literatura 1971, Pablo Neruda, que había en él “un pensamiento fijo de esclavitud y de cadenas”. Hacemos esta referencia al poeta, sin afanes biográficos, sino porque esa expresión, resulta adecuada para introducirnos en el tópico central de este breve artículo: la literatura creada en condiciones de peligro.

Tal vez sea útil para definir derechamente el objetivo de este trabajo, señalar de entrada que en él se pretende abordar la relación que describe la subjetividad del creador con el respectivo contexto histórico político de creación de su obra, particularmente cuando éste entraña una situación de peligro para la vida o integridad del escritor, y donde naturalmente la subjetividad, cualquiera sea el rol que se le asigne o entendimiento que se haga de ella, resultará afectada por el medio extremadamente adverso en el cual aquella se produce.

Ahora bien, en relación con lo recién expuesto, cabe señalar además que el foco de este breve estudio dentro el abanico de posibilidades que representa la literatura en circunstancias de peligro, pretende considerar al fenómeno literario desde el punto de vista de la producción o creación de la obra, dejando el ámbito de estudio de la recepción de la obra literaria en contexto de peligro para una próxima entrega.

Abordaremos, pues, esta clase de contexto de producción de la obra literaria y, en relación con ello, nos guiaremos por el desarrollo del tema que llevó a efecto la poeta y narradora haitiana Edwige Danticat en su obra Crear en Peligro (Editorial Banda Propia, 2019),  particularmente  su idea acerca de que todos los artistas –y entre ellos los escritores– tienen historias o mitos de creación, que los persiguen y obsesionan, una de las cuales, para la escritora caribeña, estriba en que siempre es el destino de los oprimidos ser aplastados o eliminados.

Cabe señalar que la condición de oprimido, aparentemente imposible de revertir, a la que aludía Danticat, se refería a la escena histórica por la que atravesaba Haití durante el año 1964 y, en particular, a la insurrección aplastada por el dictador Francois Duvalier.

Por otro lado, aunque sería del todo lícito y comprensible querer aludir con  la expresión “literatura en circunstancias de peligro”, por ejemplo, a la escritura que se hace bajo amenaza de muerte, en permanente estado de crisis o, como dijéramos en artículo anterior publicado también por En tiempos de Aletheia, sobre el poeta Francois Villón y Enrique Moro, donde el primero de ellos en su “Balada de los ahorcados” literalmente escribió al borde del patíbulo y, en el caso de Moro, en su libro-poema “De ceniza es la sábana”, lo hizo desde el borde del gran incendio que afectó a la ciudad de Valparaíso en 2010, lo cierto es que por “literatura en circunstancias de peligro”, no pretendemos aludir a eso.

Tampoco queremos abordar aquí la noción de peligro como un paso previo –casi un pretexto- de vía liberadora del desastre ni como una manera artísticamente estratégica de enfrentarlo y menos aun, como podría afirmar algún escéptico, como una forma de ver en la escritura en situaciones límites un campo propicio para la actividad creadora. Lo que pretendemos dar a entender con “literatura que se produce en contextos de peligro”, es aquella actividad escritural que en que está presente la angustia y el sufrimiento humano como consecuencia de la represión de actos de desobediencia, bajo el supuesto de que un acto de desobediencia a la autoridad despótica, sea que corresponda a un régimen de facto o dictadura propiamente tal o bien a un gobierno de elección popular que abuse de su mandato, corresponde a un caso paradgmático de puesta en peligro, especialmente cuando esa autoridad intenta a toda costa despojar al escritos o creador en peligro, del verdadero núcleo de su identidad: su historia mítica, como sucede en el contexto de la literatura poscolonial y, en general, con las literarturas de resistencia. De allí que estimamos pertinente la idea de Pablo Neruda referida al comienzo: …de esclavitud y de cadenas.

Según Danticat, uno de los rasgos característicos de la escritura en zona de extremo riesgo, en que el escritor que, llevando a cabo su compromiso social y político, se expone a ser torturado o asesinado, estriba en que, por mucho que existan diversas formas en que una autoridad despótica pueda aplastar al escritor insurrecto, aun así existirá algo que un régimen autoritario no podrá hacer: despojar al artista de sus palabras: hacerlas desaparecer. El artista, como sea, encontrará la vía, como nos muestra la misma autora citada, al señalar, por ejemplo, que los escritores que en la época del dictador Papa Doc aún sobrevivían en Haití, no podían imprimir sus propias palabras abiertamente, por lo que muchos de ellos, para no ser eliminados se volcaron a los griegos, construyendo un “peligroso equilibrio entre el silencio y el arte”.

Sin embargo, por nuestra parte podemos complejizar o problematizar estos tópicos, o bien encaminarlos, dada la multiplicidad de perspectivas que admiten, hacia otros derroteros. Por ejemplo, desde un punto de vista que nos parece conectado con estas interrogantes, puede resultar útil, más que para solucionarlas, para una mejor focalización del problema, distinguir dos tipos de sufrimiento, el representado y el no representado.

Así, si bien podemos adherir en nuestra opinión a lo sostenido por Danticat en orden a que jamás el escritor que crea su obra literaria en contexto de riesgo para su vida será silenciado, también podemos admitir que aunque no se pueda silenciar, es posible que su discurso resulte gravemente afectado, sea consciente o inconscientemente y, en ese sentido, corresponder a un sufrimiento de deviene en la no-representación.

Como un ejemplo de la relación entre sujeto creador y su peligroso medio político, que aunque no acalla al artista se manifiesta en una afectación o alteración del discurso, podemos aludir al caso del libro Anteparaíso, del poeta chileno Raúl Zurita, candidato al Premio Nobel de Literatura el año 2020, quien en el cielo de Queens, Nueva York, durante1979 escribió versos de protesta contra la dictadura que gobernaba su país, a la sazón, Augusto Pinochet, en los que el uso de un lenguaje en que la negación se transforma prácticamente en la regla general del discurso, con gesto denotador de una impostura discursiva que trasunta la tácita denuncia de un creador que se preocupa de los oprimidos, pero que se encuentra también, como ellos, oprimido y que debió traspasar la frontera de su país para expresarse, valiéndose de un lenguaje sesgado, fragmentado y escamoteado, para expresar lo prohibido.

En consecuencia, el escritor que produce su obra literaria en circunstancias de peligro, puede experimentar un proceso de solapamiento de sus mensajes y una sustitución de ellos mediante la aplicación de códigos para hacer frente a la represión empleada por el autoritarismo para intentar por todos los medios de subyugarlo.

Por lo recién expresado, adherimos con lo propuesto por Danticat en cuanto a que siempre estará a salvo la palabra del creador que lleva adelante su proyecto escritural en condiciones de alto riesgo para su vida, aunque, por nuestra parte, entendemos que ello difícilmente dejará incólume los términos de enunciación de los discursos sin alterar los mensajes utilizados o los códigos empleados, antes bien, de una u otra forma afectará el lenguaje y el discurso, así como la forma de enuciación del mismo.

Quedan, desde luego, abiertas numerosas interrogantes que interpelan concepciones tradicionales como la representación, la vigencia del principio mimético, los soportes del discurso y, desde luego, los contextos de enunciación de los mismos, en relación a la literatura, cuando ella se produce en condiciones extremas de peligro para quienes la producen y, como se adelantó algunas líneas más arriba, también queda desde ya la inquietud por el mismo tópico que hemos intentado desarrollar en el presente artículo, pero mirado desde el punto de vista de la recepción de la obra literaria, es decir, de qué manera incide en el fenómeno de apreciación de la obra literaria el hecho de que sean los lectores quienes se encuentran en riesgo de grave afectación de su integridad física o psíquica por el hecho de leer a algún autor determinado.