En Tiempos de Aletheia

La condición de mujer, mujer esclava, mujer negra

Virginia Woolf llegó a la conclusión en su ensayo “Una habitación aparte” que la mujer necesitaba contar con un espacio propio donde sentirse cómoda y a gusto para ser ella misma y encontrar su voz, lo que la llevaría a desarrollar su voz propia a través de la escritura. El proceso de creación artística está íntimamente ligado con la soledad, esa soledad elegida en la cual sentirnos libres, enteras, sin la mirada atenta o crítica del que nos vigila y nos marca los pasos. Un refugio donde poder expresarnos y tener tiempo para trabajar, materializando la educación dando forma con el talento e inspiración, para llegar a, como última cristalización la obra artística.

Phillis Wheatley nació y pasó su infancia en África Occidental, en Senegal y Gambia, donde fue secuestrada y por mercaderes de esclavos y llevada a Estados Unidos en un barco a los siete años para ser vendida por una familia de mercaderes blancos adinerados en Boston. Los Wheatley supieron ver su talento e inteligencia, aquella criada que les pertenecía tenía talento. La educaron como a sus hijos, instruyéndola en cultura clásica, historia, literatura, mitología y Biblia. Phillis desarrolló su fe cristiana en paralelo con su amor por la literatura que le llevaría a escribir desde la edad de 14 años poemas que fueron muy valorados en su época. Poemas de corte clásico y emoción contenida repletos de referencias mitológicas e históricas, con temas de devoción cristiana y homenajes a personalidades públicas importantes.

A los veinte años, Phillis tuvo que pasar ante un tribunal que estudió si efectivamente ella era la autora de estos poemas, grandes intelectuales de la ciudad de Boston la interrogaron y escucharon para llegar a la conclusión de que efectivamente aquella joven esclava estaba tras la pluma de poemas que fueron apreciados entre otros por Benjamin Franklin y Georges Washington (que la calificó de genio poético).

En 1773, publicó su primer y único libro de poemas, Poems a Various Subjects que fue y es, a día de hoy, la primera obra publicada de una escritora esclava afroamericana. Como prefacio diecisiete de estos hombres escribieron y firmaron un certificado que daba fe que Phillis era la autora del libro. Si bien sus poemas no tratan de su condición de mujer esclava ya que según ciertos analistas la autora sentía un afán por imitar la poesía de los escritores blancos que estudiaba, sin embargo, encontramos alguno de ellos que trata sutilmente de su condición e historia personal sin realizar alusiones directas negativas, ni ataques o criticas explícitas. Al dejar entrever con pocas imágenes la salida de su tierra natal, su condición de mujer esclava y el racismo que sufría por su color de piel sin dejar de evocar al mismo tiempo la religión que había traído la paz a su alma. Podemos preguntarnos si esto se debe precisamente a su condición de esclava que no le permitía expresarse con total libertad, conseguir demostrar su autoría y publicar ya había sido muy difícil.

Tras la muerte del matrimonio Wheatley, Phillis recuperó su condición de mujer libre, se casó con un afroamericano nacido hombre libre del que se conoció diferentes oficios y que la abandonó tras haber perdido dos hijos. Phillis continúo trabajando duro como sirvienta, vivía en la pobreza y finalmente sucumbió a la edad de 31 años tras haber dado a luz a un tercer niño que moriría poco después. Durante la época de su matrimonio y últimos años su producción fue muy escasa y el segundo libro de poemas en el que estaba trabajando se perdió.

La crítica de los expertos estuvo y sigue estando dividida respecto a la verdadera calidad de la pluma de la poetisa y su aportación al mundo de las letras. Pero el valor incontestable de ser la pionera en traspasar su condición social de mujer no libre y publicar un poemario fue señalado por Benjamin Rush y otros abolicionistas que la utilizaron como argumento para probar como gracias a la educación, las personas negras eran capaces de aportes útiles a la sociedad.

A pesar de la sorpresa, revuelo, polémica y debates que suscitó su circunstancia y voluntad creativo, Phillis fue victima de su condición. Como todas las mujeres de la época (y todavía hoy en día) sufrió de desigualdad, fuertemente condicionada por el drama de su condición de esclava por la cual pertenecía a las personas que la habían comprado. Tras su liberación, una antigua esclava negra y pobre no tuvo grandes expectativas de vida a pesar del genio creativo, la valoración o las personalidades que había conocido a lo largo de su vida. Su educación, su fe entusiasta y su genio creativo no fueron suficientes para trascender los limites a los que estaba sometida en los Estados Unidos del s. XVIII.

Hoy en día, las mujeres siguen padeciendo las consecuencias de condiciones las condiciones sociales y económicas del patriarcado que se reflejan a través del techo de cristal, la dificultad de acceso y de reconocimiento y valoración en sus producciones creativas. Para seguir avanzando hacia una sociedad más justa e igualitaria es importante que recordemos y reconozcamos el valor de estas primeras heroínas que, como Phillis rompieron esquemas y moldes en su época, buscando trascender y dejar una huella a través de los siglos a pesar de las dificultades.