En Tiempos de Aletheia

El Bola

Esta película, ópera prima de Achero Mañas, se desarrolla en mitad de una atmósfera violenta y sórdida. Fue digna de elogio allá por el 2000, ganó un Goya a Mejor película, Mejor Guion Original, Mejor Dirección Novel y Mejor Actor Revelación (Juan José Ballesta). Los amigos, esa familia que se escoge a voluntad, salvan a Pablo, conocido por “el Bola”, quien con doce años se enfrenta a maltratos continuados dentro de una situación familiar dramática. Donde el hecho de haber perdido a un hijo, hace que sus padres vivan dentro de un estado de frustración tal que su padre pega, insulta y veja al menor (el Bola, su segundo hijo) ante la pasividad y el terror de una madre, dentro de una familia desestructurada.

La película está grabada en gran parte en el barrio obrero madrileño de Carabanchel, donde el director ya había rodado tres cortometrajes basados en sus experiencias trabajando con menores en centros de acogida. Y nadie mejor que alguien que haya vivido la experiencia para narrarlo con tal maestría. Esta cinta que nos ocupa ganó el Premio Fassbinder como Mejor Director Novel de la Academia Europea.

El chaval introvertido a quien conocen por el Bola, en honor a una esfera metálica que lleva como amuleto, cambia ante la llegada de un nuevo compañero de clase. Este nuevo entorno le enseña que otra familia es posible, que otro contexto sano puede rodearle más allá de las palizas de su padre, y de vivir en un infierno constante; es, pues, una oda a la esperanza.

Es una excelente obra de arte social, enseña una realidad y, a la vez, una paradoja: el padre de Pablo (el Bola) parece “el típico hombre familiar” entregado a su ferretería; el padre de su compañero (Alfredo), un tatuador que entierra a amigos con VIH, paradoja premeditada y provocadora contra los prejuicios y las erróneas primeras impresiones, si tenemos en cuenta que la película tiene dos décadas. Cine realista de la mano de un Mañas con una “maña” exquisita y si no busquen la película Noviembre una de las cintas más mágicas, que me enseñó una vez un gran compañero de trabajo, amante del cine con marca “made in España”.

Destacar las actuaciones de Juan José Ballesta (tenía doce años cuando recogió un Goya), Manuel Morón, Alberto Jiménez, Pablo Galán, Ana Wagener y Nieve de Medina.

La escena final de la película significa la liberación y la Bola que porta Juanjo Ballesta en toda la película es aplastada en las vías por un tren de cercanías, donde solían jugar a una especie de ruleta rusa inventada.

“Me pegaba patadas y me tiraba de el pelo, me quemaba… me insultaba… me escupía, decía que le daba asco…”

Aquella declaración que le llevaría a la inmortalidad porque a el Bola le conocemos todos.

Nunca debemos olvidar que “es más fácil construir niños fuertes que reparar a adultos rotos” Douglas, F.