En Tiempos de Aletheia

Los nuevos continentes

Desde los años cincuenta nuestro océanos y mares comenzaron a llenarse de microplásticos, hasta que desde hace quince años estos se han convertido en uno de los temas de estudio más importante. Entre el 2 y el 5 % de los plásticos producidos acaban en los océanos.

Podemos clasificar los microplásticos y microesferas entre primarios (aquellos que se lanzan directamente al medio ambiente) y secundarios (los que se degradan a partir de plásticos de grandes dimensiones). Se consideran microplásticos y microesferas aquellos que no exceden los 5 mm, parámetro establecido por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica.

Muchos de ellos provienen de restos de ropa sintética y restos de neumáticos, pero también de los plásticos de un solo uso y de los productos de higiene personal.

Con el tiempo siguen desintegrándose en partículas más pequeñas, pero nunca llegan a desaparecer, por lo que están presentes en el interior de animales al ser ingeridos por estos, introduciéndose en la cadena alimenticia o en el agua del grifo. Por lo tanto, también en seres humanos, sin saber qué efectos pueden tener exactamente en nuestra salud.

La Unión Europea y Costa Rica han prohibido el uso de los plásticos de un solo uso (pajitas, bastoncillos, cubiertos y platos…) a partir de 2021. Otras importantes iniciativas se han llevado a cabo en otros países, como en Kenia o Ruanda donde se prohíbe desde 2017 y 2008 respectivamente la producción, venta, importación y uso de bolsas de plástico. En Reino Unido, EEUU., Canadá y Nueva Zelanda ya no se fabrican productos de cuidado personal que contengan microesferas.

A pesar de estas iniciativas, porque llegan tarde o no son suficientes, existen en nuestro planeta hasta cinco islas gigantes de basura (mucha de ella proveniente del plástico) flotando en los océanos. La basura es arrastrada por las corrientes marinas hasta ciertos puntos donde se acumula, flotando a la deriva. La más masiva de ellas, la isla del Pacífico Norte tiene una superficie equivalente a la de España, Francia y Alemania juntas (1.6 millones de km2)…vamos, monstruosa, una pesadilla hecha realidad. Las demás se localizan en el Pacífico Sur, en el Atlántico Norte, en el Atlántico sur y en el Índico. Como gigantescos continentes que han surgido de la nada, esa nada que crea toneladas de basura, esa nada como resultado del sistema de sobreproducción masivo, del consumismo compulsivo y del modo de vida capitalista.

¿De qué manera podemos evitar la propagación de los plásticos y otras basuras en los mares? ¿Es suficiente la acción local o el cambio de nuestros hábitos de consumo? ¿Qué rol juegan los gobiernos exactamente?

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