En Tiempos de Aletheia

LA MIRADA ANTROPOLÓGICA Y SU CIRCUNSTANCIA

La antropología social y cultural se conoce como la ciencia que estudia las manifestaciones socioculturales del ser humano. Esta disciplina es interesante en tanto que analiza las disparidades entre lo que se dice, lo que se dice que se hace y lo que realmente se hace. En este breve artículo me gustaría tratar el tema de cómo se hace antropología.
La metodología que se lleva a cabo en estudios antropológicos es la etnografía, la cual es preeminentemente cualitativa. Para ello se suman diferentes métodos de investigación como: entrevistas -formales e informales-, observación -participativa y/o no participativa-, historias de vida, etc. Si bien en ocasiones se hace uso de la metodología cuantitativa esta no es una condición sine qua non de la práctica antropológica.
La etnografía que desarrollamos hoy en día no difiere en gran medida de las primeras incursiones que realizaron los antropólogos que fundaron la disciplina. La investigación, en su primera etapa, se basa en observar y describir los comportamientos de los individuos del grupo que se esté estudiando, es lo que se conoce como trabajo de campo. Es importante entender que partimos de un cuerpo etic de teorías, conceptos e hipótesis propias de la disciplina y que, a medida que avanza el trabajo de campo, se constituye un cuerpo emic, es decir, adquirimos las categorías de los informantes. Observar implica ir desde nuestra cultura a la del otro. Me gustaría problematizar este tema en concreto, el hecho fundamental de que la antropología está hecha por seres humanos que estudian a otros seres humanos. Con esto quiero destacar un punto clave: la honestidad con la que hacemos antropología.
Esta disciplina se basa en la existencia de una distinción fundamental entre el yo y el otro, y debemos reflexionar sobre los efectos políticos de esta diferenciación. Cabe recordar que la antropología se desarrolló a partir de la división histórica entre los países occidentales y los no-occidentales y que esta distinción condujo a una relación de dominación1. No debemos romantizar a los padres fundadores2 de la antropología, puesto que el proceso de construcción del yo en oposición al otro salvaje y bárbaro que desarrollaron se declinó en una relación de poder entre investigador-informante que, en algunas ocasiones, todavía no se ha superado.

 1 Recomiendo la lectura de Edward W. Said “Orientalismo”. 2 De la antropología como disciplina patriarcal hablaré en otro momento de forma más extensa. 

Si bien hoy en día se llevan a cabo etnografías en nuestros propios países y no hace falta irse a parajes lejanos, seguimos acudiendo, en algunos casos, a colectivos y grupos marginalizados como cárceles, migrantes, barrios periféricos, grupos étnicos minoritarios, etc. reproduciendo esa relación de poder entre yo-investigadora vs otroinvestigado. Ser consecuente con esta posición de poder que adquiere la investigadora es una cuestión fundamental a la hora de llevar a cabo una antropología más honesta.
Otro tema básico es la de ser conscientes de nuestro propio bagaje. Cómo he mencionado anteriormente las antropólogas partimos con un cuerpo etic al trabajo de campo adquirido con nuestros estudios formativos previos, pero también contamos con el condicionamiento de nuestras propias experiencias. Con esto me refiero a que las personas somos los discursos que nos atraviesan y que configuran nuestro yo. Por ello, nuestra forma de observar y de analizar serán propias y condicionan nuestras investigaciones. Me pondré a mí misma de ejemplo: soy una mujer cis, joven, de un país europeo, con estudios superiores y un largo etcétera con el que podría describir mi persona. Evidentemente no obtendré las mismas observaciones ni resultados que otras investigadoras, pero lo importante es ser consciente de ello y remarcarlo, no dejarlo de lado y creer que estoy haciendo “ciencia objetiva y neutra” (como si eso existiera) porque me he distanciado del otro. Esto es lo que Donna Haraway llama “conocimiento situado” (1991), hay que ser honestas y posicionarse diciendo que nuestra investigación está condicionada pero que no por ello es menos valida.
Estas son dos cuestiones que tratar antes, durante y después de cualquier estudio en tanto que determinan la investigación y sus resultados. Se terminó la falsa afirmación de que la ciencia, y en este caso la antropología, es neutra y objetiva y realiza grandes teorías sobre la cultura humana (sea lo que sea eso de la cultura) al estudiar a la especie humana como si fuesen seres alejados de mí, ese alguien al que hay que descubrir.

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