En Tiempos de Aletheia

Jane Fonda y el pulpo a la gallega

Me encanta la biodiversidad ideológica, incluidos los radicalismos no violentos, pues enriquecen la fauna y, además, se anulan entre ellos, contribuyendo así a que florezca el sentido común. La incombustible Jane Fonda, admiradora a ultranza de los pulpos, seres superdotados, llama al boicot a los restaurantes que lo ofrezcan en sus menús. Jane, darling, sabes que te admiro desde los tiempos en que recorría la Calle Real con El País debajo del brazo, pero, por please: ¿No podrías hacer una excepción con el pulpo a la gallega? Es que tendríamos que boicotear todos los bares y restaurantes de mi Galicia natal, y prohibir fiestas, romerías, ferias y mercados, y mis experiencias me dice que con boicots y prohibiciones no se avanza y solo conseguiríamos que el pulpo se consumiera más clandestinamente que legalmente. Además, no sé si lo has probado, haz el camino de Santiago y luego pásate en días de mercado por Celanova y Carballiño, sumérgete en su ambiente festivo de gaitas y panderos, pruébalo y luego me cuentas. Verás como haces una excepción o más.