En Tiempos de Aletheia

La lujuria de vivir

En términos de concepto, la lujuria es el deseo incontrolado o desordenado por algo o por alguien. La pasión irrefrenable que nos lleva a vivir y a sentir de una manera que nos une al instante. De esa comunión de nosotros con el instante, brota la existencia de vivir.

En base a una línea plana forjada en nuestra mente a través de los años y de artificios como la herencia social, las ciencias, las artes, las religiones…, erróneamente creemos que la vida se sostiene en el arte de la planificación para mañana. En ello, los instantes y su pasión quedan hechos despojos, desaprovechados, inútiles, en favor de otros instantes que no existen y que podrán llegar o no. Lo que está claro es que no vendrán como los hemos concebido y no vendrán en el mismo sabor que los que nos trae el presente.

El instante se acaba en el preciso instante que comienza otro. Nada sabemos de lo que vendrá. La lujuria de vivir, la pasión de sentir cada instante es el único dogma verdadero. Todo lo demás son artificios forjados que alimentan o desnutren nuestra existencia en sociedad como seres humanos y como individuos.

La pasión de sentir la vida y la comunión con el instante, nada tienen que ver con esos artificios. Estos solo son herramientas; en ningún caso, dioses ante los que arrodillarse y por los que sufrir el martirio de no poder apreciar la lujuria de vivir.

Deja un comentario